martes, 23 de abril de 2013

Una revolución casi gloriosa // A nearly glorious revolution


Ejecución de los comuneros de Castilla. Antonio Gisbert. 1860.

El 23 de abril se recuerda en algunos lugares de España la batalla de Villalar, el último gran choque de la revuelta de la guerra de las Comunidades de Castilla. El estallido de las hostilidades se produjo en 1520. Castilla vivía desde la muerte de Isabel la Católica un período de inestabilidad política. Se sucedían los gobiernos y las regencias. En la sociedad, la burguesía comenzaba a mostrar su poder ante la nobleza. Las ciudades cobraban paulatinamente más importancia. Exigían reformas fiscales ante la presión tributaria, arrastrando a los campesinos, desesperados por las malas cosechas y las epidemias. La ciudadanía estaba al borde de la revuelta y su patriciado estaba enfrentado entre sí. Los comerciantes que querían fomentar la manufactura textil se enfrentaron a los exportadores laneros de la Mesta, que quieren vender a mejor precio su producto en el extranjero. Los comerciantes de lana del interior se enfrentan al monopolio de los burgaleses.

En estas circunstancias, es nombrado Carlos I, hijo de Juana la loca y Felipe de Borgoña. Llega en 1517 a Asturias procedente de Flandes y sin saber una palabra de castellano. Se trajo a toda su corte y la puso en los puestos de importancia, lo que provocó recelos en las élites de Castilla. La situación estaba en ebullición. Algunos frailes predicaban denunciando a las Cortes, los flamencos y la pasividad de los nobles. En 1519, Carlos I fue nombrado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Varias ciudades denuncian que la elección acarrearía gastos a corto plazo y podía suponer que Castilla se convirtiese en una provincia imperial. El rey convocó Cortes en 1520 para terminar con la oposición y obtener dinero para sufragar los gastos de su viaje a Alemania. La oposición creció. Se generalizó el rechazo al Imperio en favor de Castilla y los pagos exigidos, y se aseguró que si el rey no defendía sus intereses, lo harían las comunidades. Tras otra convocatoria de Cortes, el rey obtuvo el dinero y partió a Alemania, dejando como regente a Adriano de Utrecht.

Toledo se negó a acatar la decisión real. Los disturbios en las ciudades de la meseta se multiplicaron. Los rebeldes propusieron anular los pagos autorizados al rey, reservar los cargos públicos a castellanos, prohibir la fuga de dinero del reino, recuperar el encabezamiento fiscal y designar a un castellano para dirigir el reino en ausencia del rey. Comenzó a alimentarse la idea de destronar al rey y devolver la corona a Juana I o convertirse en ciudades libres al estilo italiano. La revuelta todavía tenía poco poder. Tras el asedio de Segovia y el incendio de Medina del Campo, el descrédito del Consejo Real fue total y el apoyo a los comuneros se generalizó. Se intentó recabar el apoyo de Juana I sin éxito. La Junta general del reino asumió las labores de gobierno con un sistema revolucionario.

Una revolución preliberal
Carlos aceptó algunas de las exigencias comuneras (representantes castellanos y eliminación los pagos del viaje a Alemania) y acercó posturas con la nobleza. La rebelión se extendió contra los abusos del funcionariado castellano. De esta manera, comenzaron los movimientos antiseñoriales. Los comuneros eligieron apoyar a los vasallos en contra de los nobles, lo que hizo que perdiesen su apoyo. La unidad de la Junta comenzó a resquebrajarse.

Tras varios meses de tiras y aflojas militares, todo se decidió en la batalla de Villalar, donde la caballería real aplastó a los milicianos comuneros. Los líderes de la revolución, Padilla, Bravo y Maldonado fueron decapitados. La represión real acabó con las élites urbanas y supuso subidas de impuestos generalizadas para pagar las indemnizaciones. La industria textil de Castilla se hundió y la monarquía autoritaria triunfó ante cualquier atisbo liberal hasta 1808. Pudo haber sido una revolución 'Gloriosa' a la española pero quizás la nobleza tenía demasiado poder y la burguesía no había tomado consciencia de todo su poder.

La historiografía discute si fue un movimiento antifiscal medievalizante o una revuelta antiseñorial preliberal. En mi opinión, se transformó de uno en otra. Porque los movimientos medievales de este estilo protestaban ante medidas que consideraban injustas pero apenas cuestionaban la estructura del poder. Los comuneros pasaron de una protesta fiscal a un planteamiento de sustitución del sistema monárquico por el revolucionario.

@enriquevdiez

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Execution of the Comuneros of Castile. Antonio Gisbert. 1860.

On 23 April many places in Spain recalls the battle of Villalar, the last big fight in the revolt of the Comuneros. The outbreak of hostilities started on 1520. Castile suffered since Isabella I' death a period of political instability. Governments and regencies followed one another. In society, the middle-class started to show its strenght facing aristocracy, meanwhile cities gathered importance. It demanded fiscal reforms because of tax burden, dragging peasantry, hopeless by bad harvests and epidemics. Citizenship were on the brink of rioting and its patrician-class was confronted together. Businessmen who wanted to develop textile manufactures faced Mesta's woollen exporters, who got a better price abroad. In addition, inland woollen dealers matched up the Burgos' monopoly.

In these circumstances, Charles I, son of Joanna the mad and Philip the handsome, was proclaimed king of Castile. He arrived Asturias from Flanders without speaking Castilian. He brought along all his court to the kingdom and placed it in the most important charges, causing mistrust in Castilian elites. Things were coming to a head. Many priests preached against the Cortes, the Flemish people and the indifference of the nobility. On 1519, Charles I was declared emperor of the Holy Roman Empire. Many Castilian cities denounced the decision because it would have consequences as short-term expenses and, maybe, the transformation of Castile in an imperial province. The king summoned Cortes on 1520 to end up with the opposition and to get money for his German journey. The opposition grew and there were generalized rejection to the empire in favour of Castile and the payments. Citizens claimed that if the king didn't defend their interests, the communities did it. After another Cortes meeting, the king got the money and went to Germany, leaving Adrian of Utrecht as regent.

Toledo refused to comply with the royal decision. Urban rioting in the meseta was multiplied. Rebels proposed to cancel the payments authorized to the king, to save the regency and the public positions for the Castilians, to forbid money drains and recover the residential tax. They began to think in the deposition of the king and return Joanna I to the throne, or became free cities as the Italian model. The revolt still had a little power. After Segovia's siege and Medina del Campo's fire, the royal board fell into disrepute and the Comunero's support was widespread. They attempted un successfully to get Joanna I to be on their side. The general committee undertook the governmental work with a revolutionary system.

A preliberal riot
Charles I accepted some rebel requests (Castilian representatives and elimination of the German payments) and bring the nobility together. In this way, antiseignorial movements began. Comuneros gave their support to the vassals against noblemen, losting their backing. The unity began to crack.

After months of military push and pull, everything was decided in the battle of Villalar, where the royal cavalry crushed the comunero's militia. The riot leaders, Padilla, Bravo and Maldonado, were decapitated. The royal repression finished with the urban elites and caused general tax rises to pay the compensations. The Castilian textile industry collapsed and the authoritarian monarchy triumphed faced with any liberal hint until 1808. It could have been a Spanish 'Glorious' revolution but maybe nobility still had too power and the middle-class didn't become aware of all of its.

Historiography discuss if this revolt was a medieval antifiscal movement or a preliberal antiseignorial riot. In my opinion, it changed from one to another because the popular medieval movements protested facing unfair measures but hardly questioned the system. Comuneros evolve from a tax protest to a plan for replace the political system, from monarchy to revolutionary system.


@enriquevdiez

My English is not very good. I'm trying to improve it. If you find any errors in the text, please write to me (enriquevdiez@gmail.com). Thank you very much.